La transformación digital en el sector bancario viene acelerándose con fuerza total en los últimos años, impulsando resultados en organizaciones de distintos tamaños, desde fintechs hasta grandes bancos.
Con la creciente exigencia de eficiencia, personalización y cumplimiento, las instituciones financieras necesitan revisar sus modelos operativos. En este contexto, la palabra clave para los líderes del mercado es orquestación.
En el episodio más reciente de NT Talks, Glauco Lupi, Principal Software Engineer en Itaú Unibanco, compartió su experiencia liderando proyectos en una de las mayores instituciones financieras de América Latina.
La conversación abordó no solo la tecnología, sino también el impacto de la cultura organizacional, de la disciplina y de la claridad de propósito.
Escuche el episodio completo aquí:
No basta automatizar: es necesario orquestar
La automatización de tareas aisladas tiene su valor, pero no resuelve los desafíos complejos a los que los bancos se enfrentan diariamente.
El diferencial está en construir flujos orquestados, con visibilidad de punta a punta, flexibilidad para ajustes en tiempo real y capacidad de conectar áreas técnicas y de negocio de forma funcional.
Es en este punto donde la plataforma Camunda gana protagonismo. Utilizando BPMN como lenguaje de modelado, Camunda permite que los procesos sean visualizados, comprendidos y optimizados por distintas áreas de la organización. La plataforma reduce fricciones, mejora la comunicación y acelera la toma de decisiones.
Como Platinum Partner de Camunda, NTConsult ha actuado directamente en la implementación de soluciones que transforman operaciones complejas en flujos ágiles, auditables y alineados con las metas del negocio.
Inteligencia artificial con gobernanza y propósito
Glauco destacó la importancia del uso estratégico de la inteligencia artificial en grandes organizaciones. Los modelos generativos y los asistentes basados en lenguaje natural ya forman parte del día a día, pero su uso exige preparación, criterios técnicos y gobernanza de costos y datos.
La adopción consciente de IA evita los errores cometidos por muchas empresas en la transición a la nube. El paralelo es directo: el uso descontrolado, sin criterios, genera costos innecesarios y riesgos operativos. Por otro lado, cuando se integra bien a procesos orquestados, la IA se convierte en una verdadera palanca de productividad y personalización.
La combinación entre IA y Camunda permite que las organizaciones elijan dinámicamente los modelos más adecuados para cada etapa de la jornada, optimizando recursos y entregando experiencias más eficaces.
Cómo transformar la orquestación en resultado: priorización y métricas
Para que el tema salga del plano conceptual y se convierta en ganancia medible, vale la pena anclar la orquestación en dos decisiones: por dónde empezar y cómo demostrar valor.
1) Por dónde empezar: priorización que evita esfuerzo de bajo retorno
Un buen criterio es buscar jornadas que combinen alto volumen, alto riesgo, muchos handoffs y alta dependencia de sistemas heredados.
En los bancos, esto suele aparecer en frentes como onboarding y KYC, crédito y formalización, disputas/chargeback, renegociación, apertura de cuenta empresarial y flujos de compliance, entre otros.
El objetivo no es automatizar más pasos aislados, sino reducir el costo y el riesgo de “la mitad del proceso”, donde normalmente se concentran las excepciones y los retrabajos.
2) Cómo demostrar valor: métricas y control
La orquestación permite medir y mejorar indicadores que suelen ser críticos en el sector:
- Tiempo de ciclo de punta a punta (desde el evento inicial hasta la conclusión de la jornada)
- Tasa de straight-through processing (STP): cuánto fluye sin intervención humana
- Tasa de retrabajo y de excepciones: dónde se “rompe” el proceso
- MTTR de incidentes del proceso (tiempo de recuperación cuando falla)
- Riesgo y cumplimiento: ocurrencias/auditorías, rastro de evidencias, trazabilidad
- Calidad de la experiencia: resolución en el primer contacto, NPS/CSAT por etapa
Y el tema se vuelve aún más relevante cuando la conversación incluye IA. Hay estimaciones de que “la IA generativa, por sí sola, podría agregar hasta US$ 340 mil millones al año en valor para el sector bancario”, pero el propio debate del mercado destaca que “poner IA encima del proceso actual” tiende a crear deuda técnica y poco resultado.
En términos prácticos: la IA necesita incorporarse donde existan contexto, gobernanza y visibilidad del flujo.
Fuente 1: McKinsey & Company
Disciplina y colaboración como cimientos técnicos
Otro punto abordado fue la influencia de prácticas como las artes marciales y la música en la formación de líderes técnicos.
Glauco relacionó la disciplina exigida en el Krav Maga y la colaboración presente en una banda musical con los desafíos de la ingeniería de software moderna. Son prácticas que exigen preparación, constancia, escucha activa y precisión, características esenciales en entornos corporativos de alto rendimiento.
Esta perspectiva refuerza la idea de que la tecnología es hecha por personas, y que la capacidad de entrega técnica está directamente relacionada con la forma en que los equipos se organizan, aprenden y comparten conocimiento.
Orqueste y prepárese para el future
La preparación de los grandes bancos para el futuro de los negocios pasa por una combinación de factores: plataformas robustas, prácticas de ingeniería modernas, inteligencia artificial aplicada con responsabilidad y equipos guiados por un propósito. La orquestación de procesos con Camunda se ha mostrado como un componente fundamental en esta ecuación.
Al transformar flujos operativos en jornadas visibles, adaptables y orientados a valor, Camunda permite que las instituciones financieras respondan con agilidad y seguridad a las demandas del mercado.

